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La Coctelera

31 Enero 2010

VIAJE DE IDA Y VUELTA

31 ene 10

Ayer me entretuve un rato mirándome en el espejo. Había un no se qué irreconocible en mi imagen, me parecía que no se correspondía muy bien con el rostro del que guardo memoria y que es el mío, además, el fondo de la habitación reflejada no era donde me encontraba; me acordé de Alicia y del miedo e inquietud que siempre me produjo ese cuento.

Un gran dormitorio minimalista, una atmósfera más bien, un espacio vacío y nebuloso lleno de luz aparecía llenando el marco del espejo. Sin objetos entrañables, nada personal, sin vida ni calor. Parecía estar ocupado por una cama inmensa y esponjosa como ese cuadro de Sorolla en que falta el aire y la geometría está condicionada por unas sábanas blanquísimas que lo llenan todo: - "Mira, te lo voy a dejar, pero antes debo prepararlo"-.

Un hombre imponente cogía a un pobre viejo muerto y lo movía igual que las comadronas a un niño recién nacido, sin misericordia; por contraste, el viejo parecía elástico y manejable, tan flexible que iba siendo modelado entre las manos del gigante de la misma manera que la masa de un pan informe. Aquello comenzó a tener cierta cohesión,  se notaba sabiduría en las manipulaciones y la forma reconocible de un cuerpo mínimo quedó definida. -"Vuelve a ser un niño" - y. tendiéndome la mano, lo dejó en las mías.

Cuando lo miré yo no exigía nada, era un muñeco de goma con las cuencas vacías. Desde el pasado, desde las fotografías de estercoleros que guardamos porque las hemos vivido, ya había visto esa escena varias veces. Es desolador y se confunde la mente cuando encontramos un muñeco roto tirado; es una imagen eficaz que infunde malestar, no como estímulo del tiempo perdido, tampoco porque se activen claves sobre lo perentorio, por el contrario,  pienso que se produce una desconfianza, una falta de coherencia entre el objeto y su cometido. Es otra forma de abuso, o acaso sea una ocurrencia mía que no temo dar rienda suelta al equilibrio.

En la vida cotidiana,  un muñeco viejo es irreparable porque debe seguir conturbando, ese es su cometido, es lo inherente a su realidad y a nuestra realidad. Delante del espejo, mi impulso natural fue lavarlo y me permití no coartar ese momento de espontaneidad , quizás fuera mi mala conciencia.

Lo lavé bajo el grifo de un lavabo que estaba al otro lado del espejo; con la pretensión de que pareciera algo natural lo hice cuidadosamente, acariciando sus bracitos y hablandole cariñosamente, inconsecuentemente, con las palabras insanas de un espíritu en contradicción permanente.

Me pareció que el muñeco subía un brazo y se tocaba la frente, qué duda cabe que el agua caliente tiene esas cosas, la goma se reblandece, se dilata y el chorro parece mover lo inerte.

Ayer, antes de que anocheciera, vi unas escenas de Pinocho, exactamente aquella en que el hada anima al títere de madera que descansa, sin aspirar a nada. Pensé que era una desdichada vida la que le esperaba siendo un juguete con aspiración de otra cosa. Qué cruel me pareció la historia.

Y el muñeco se había realizado, sin lugar a dudas, en niño. Unos hermosos ojos me miraban, el tacto me pareció tierno, cálido , o mejor aún, extrañamente humano y me decía modulando perfectamente las palabras y su sentido de reproche - " ya pasaron estos nueve meses de pesadilla".

(Para Juan G. G)

11 Enero 2010

CIVILIZADA BABEL

11 ene 10

                                               

Las lenguas múltiples, acaso también los silencios prolíficos del alma, se dan cita en un lugar común sin previo aviso.

 Viajando de Villalba a Madrid en el tren de cercanías, a esas horas singulares en que se ensaya un nuevo amanecer, el día se presta a cualquier cosa. Sin luz en los vagones y sin calefacción los libros reposaban inertes sobre las piernas de los viajeros; los periódicos, desmayados y sin el aleteo que les es propio se desordenaban sin haber sido abiertos.

Un niño aullaba en lo oscuro con una ridícula voz de hombre e iba repitiendo cada frase que le llegaba a los oidos: "Te quiero, amor mío", y lo decía imitando el tono seguramente susurrante de una frase dicha al abrazo de una novia; " Borji, díle a Begui que me doy la vuelta, que el tren está estropeado", y esa frase la pudimos escuchar por dos veces: la original y la imitada por el niño.

A bulto se podían intuir las cabezas  extraviadas por el sueño y algunas luces de móviles  flirteaban con el horror al vacío de quienes no podían ni dormir, ni leer, ni hablar, ni mirar el paisaje...Sin resultado alguno se fijaban los ojos en lo oscuro de otros ojos y no era posible captar la mirada.

 Era fácil escuchar varias lenguas surgir de aquella niebla inexpresiva de gestos. El niño decía la palabra "aquello" y nadie podía saber a qué se refería; no se veía el dedo ni lo que señalaba, sólo sabíamos que el niño se enfadaba  porque su madre no le comprendía.

 Al pasar por un túnel dijo que tenía miedo y que se quería dormir pero que si cerraba los ojos estaba todo tan negro como cuando los abría, y que él quería luz: "mamá díle a la luz que salga, que ya me he levantado".

 "Señores viajeros, Cercanías les informa que el vehículo en el que viajan sufre una avería, rogamos disculpen las molestias. Les avisamos que la estación de destino será Príncipe Pío". Repetimos:  la estación de destino es Príncipe Pío".

 Afuera empezaba a clarear y el niño ya no aullaba ni imitaba las voces de los otros, los adultos guardaban silencio y se regresaban una y otra vez hacia sus sentimientos.

(Para Rosa M.R)

 

 

17 Diciembre 2009

LUZ EN LA MIRADA

17 dic 09

Es una chispa, apenas una luz, un brillo sin filiación real  y casi inventado pero es verdadero.

Se expresa en el silencio de una conversación cualquiera, esas pausas importantes que tienen tanta voz como la sonora y provocan un vuelco, un brinco en el corazón de quien lo capta.

Lo que hace que estas luces fugaces sean valiosas no es el ojo que las lanza, ni la persona que las siente, ni la mirada de quien las descubre, es la intención que las sustenta. De pronto entra algo salvaje en la vida, una pasión, la locura, tal vez alguna vocación que acaba de despertar, el descubrimiento de algo que cambió de gaseoso a sólido sin haber pasado previamente por ningún estado intermedio. Una idea que alumbra caminos de aventura y riesgo, también de aceptación ciega por lo que llegará después.

Cuando a una persona le brillan los ojos con ese cuadradito luminoso se abre una ventana al interior; y, en ese túnel fantástico se oferta el alma. ¿Alguien me puede decir cómo resistirse?...

21 Junio 2008

EN EL JUEGO DEL DESTAPE

21 jun 08

Bruxana, me ha dado el premio "AL BUEN CORAZÖN", y digo yo... ¿acaso después de tanto abandono al que os tengo sometidos, sabéis si tengo corazón?..., envuelto entre capas estudiantiles, exámenes, reclamos y entrevistas con padres, cansado está.

Agradezco a http://www.lacoctelera.com/bruxana que me haya dado este premio, se lo agradezco más porque es un sueño que persigo: tener un bello corazón. Defiendo que, si para algo venimos a este mundo es para florecer en una flor roja de amor. Suene como suene y parezca todo lo cursi que se quiera, la meta de todo ser humano debiera ser poseer un corazón bello. Estoy en ello.

DESTAPE:

mi color.- Es el AZUL. Infunde la paz de la que carezco, es refinada su profundidad, cercana al espíritu y a lo puro. Me sugiere el círculo de la perfección, la serenidad de un oleaje que va de la estética a la ética, la conciencia de mi ser. Dueño de lo bello. Corazón azul.

mi número.- Es el 3. Es lo inestable, me dice que lo exterior existe, que el universo está ahí, después del "yo" y el "tú". Es el lugar de los amigos, la lectura, el fracaso, la experiencia, los años vividos y los momentos muertos. Es el riesgo, el compromiso y la traición. El poderoso tres se multiplica desde el dos, dividiéndose. Corazón tripartito.

mi libro.- No tengo, son múltiples. Corazón polifacético.

mi canción.- No es tal, es música: La 6ª de Beethoven. Me sitúa en el azul, en ese oleaje. Puedo cerrar los ojos y me veo entre los brazos de mi amado. Corazón enamorado.

mi comida.- Cualquiera entre amigos. Mi plato favorito: comernos a besos. Corazón caliente

mi postre.- Algo dulce, no convencional, casero y bien hecho. Con buena presentación y en pequeña cantidad con toque sofisticado. Ejemplo: arroz con leche frío y poco dulce cubierto de merengue y yema caliente muy dulce. Corazón caprichoso.

mi lugar.- Los campos verdes de Muguiro en mi adolescencia, cuando parecía que todo estaba en su sitio y me rozaba la felicidad entre las hojas de los robles. Hoy, en mi casa. Corazón doméstico.

mi película.- No tengo, independientemente de la mía. Corazón egoísta

mi momento del día.-Al levantarme y notar que estoy en paz con el mundo. Corazóncomplacido.

mis blogs, foros y chats.- No podría prescindir de ninguno de mis amigos y amigas blogueros de lacoctelera, no conozco otros. No chateo, ni estoy ,ni leo foros. Corazón coctelero.

mis acosos virtuales.- ¿QUÉ? .Corazón tranquilo.

mi referente histórico.- Todos los gigantes y gigantas sobre los que estoy subida, sin olvidar a ninguno, en especial, aquellos y aquellas que lucharon contra la ignorancia y el oscurantismo y se dejaron guiar por el camino de la sencillez. La señora Curie, por ejemplo. Corazón agradecido.

mi referente de ficción.-. El Dante en La Divina Comedia. Corazón atormentado.

mis proyectos inmediatos.- Aprender a vivir sin proyectar. Corazón perfecto.

¿eres feliz?.- Voy camino del azul profundo, atisbo momentos, percibo su olor, estoy en ello. Corazón relámpago.

mi edad.- 52. Corazón vivo.

NO PROPONGO A NADIE EN ESPECIAL, Y PROPONGO A TODOS EN PARTICULAR, ME GUSTAN LOS CORAZONES QUE ENTREVEO EN VUESTROS ESCRITOS Y NO ME PODÉIS OBLIGAR A QUE ESCOJA. GRACIAS BRUXI. OS QUIERO.

21 Junio 2008

ME LLAMA MESEDÍN

21 jun 08

Es el diminutivo de "Mercedín" y es su manera de decir que me quiere.

Ama las cosas pequeñas con la ternura de quien descubre en lo pequeño su dominio, el lugar al que es posible llegar sin imposición, la miniatura, lo concentrado, lo menor le deslumbra porque es adsequible.


Tomaba el sol y le dió fiebre. Era verano.


Los expertos dieron nombre a sus secuelas, posible encefalitis, dieron el porqué a la lentitud en el habla, a la falta de comunicación, a la baja motricidad y, para qué buscar motivo si ya sabíamos que mi hermano no era una persona como otras, no era como los demás.

Tiene un rostro hermoso, se diría que es guapo por el corte y la forma de sus facciones. De cráneo clásico, bien conformado y con ciertos rasgos de poder.

La mirada se deja caer sobre las cosas con unos ojos cansados, que acarician, nada incisivos, parece que contuvieran toda la sabiduría, no así las cejas que juegan a comprender, que practican el dramático viaje del análisis. No exentas de inteligencia, admiten el vagabundeo y llegan a crisparse hasta provocar un duro entrecejo cuando rozan la incertidumbre, lo confuso, su problema.

La nariz marca una sensibilidad entrañable que dialoga con la palabra menor, la compasión y lo poético, lo dicho a media voz, la palabra bien escogida y llega a la agresividad en momentos intensos, de choque entre los mundos: el suyo insuficiente y el otro displicente y soberbio. Su nariz se entrega a lo compartido, a la caricia que no es tacto, sino necesidad, al beso que no es beso formalista, sino ahondar en su silencio, al lenguaje que no es comunicación, sino destruir la amargura.

El dibujo de la boca es indefinido, tiene un movimiento blando, impreciso, donde las palabras se agotan antes de salir y desnudas aparecen casi impronunciadas. Son escuetas maneras de decir lo que le toca el alma, se asoman, se abren hacia una boca que le cuesta expresar. Y salen sin brillo, con las alas que todas las palabras tienen al nacer, aplastadas por un tiempo en que hacía sol y se quemaron.

Mi hermano tiene un hermoso rostro y su mirada serena seduce a las cosas hasta tal punto que creen estar en la mitad del cielo.

5 Junio 2008

EL JUEVES

5 jun 08

El cabello se sujeta con exigencia y la frívola diadema contiene.

El pelirrojo no podía ni imaginarse que, solitaria y sentimental, me había fijado en él. Una bella cabeza, reservada para sueños escultóricos, aislada entre el colorido duro y moderno de un vagón de tren, me llamaba la atención. El muy hortera se sostenía los rizos con las gafas de sol y la llamarada naranja quedaba aplastada, fatalmente recogida, condenada.

Contradice su mirada apagada, lee las noticias en una rutina que le impide mover la cabeza. Sin orgullo parece casi transparente, hundido en el vacío del periódico. Las hojas pasan solas y no levanta los ojos de las letras, comido por el vértigo.

El paisaje se expande en una neblina que hace íntimo cualquier rincón, pero el hombre no lo aprecia, se acaricia el muslo como a un gato doméstico y la mano pecosa añade movimiento a la quietud del jueves.

Son las siete de la mañana y el tren, desde la ventana, va pintando la salida del sol.

14 Abril 2008

Agradezco a mis compañeros de La Coctelera y sin embargo amigos, Iñakito, el de los "Bombones azules" (http://www.lacoctelera.com/iñaki) y a la dueña de "Un poquito de magia, de amor y algo más", Alicia (http://www.lacoctelera.com/alicia18) , los premios que me han dado:

Las reglas de estos premios son:

1.- Se atribuyen a los blogs destacados en sentimientos humanos y amor a la naturaleza.

2.- Recibido el premio, se escribe un post indicando quién fue la persona que te dió el premio, preferiblemente con el link.

3.-Una etiqueta al premio.

4.- Se exhibirá orgullosamente la etiqueta del premio, preferiblemente con el link donde se habla del mismo.

5.- Nombrar 7 blogs que recibirán el premio de mi parte.

Y estos son:

www.lacoctelera.com/tarecus (De corazón a corazón)

www.lacoctelera.com/magaterrenal ( El amor es como oxígeno)

www.lacoctelera.com/iñaki (Bombones azules)

www.lacoctelera.com/giverny (Siempre nos quedará París)

www.lacoctelera.com/fenicia (El rincón de Fenicia)

www.lacoctelera.com/oliveria77 (De cerca, nadie es normal)

www.lacoctelera.com/bruxana (Diario de una vampiresa en paro)

Mis felicitaciones para todos y un abrazo por formar parte de ese bloque de bellas personas en el cual querría meter a más amigos pero... sólo nos dejan a siete.
HERMOSA PRIMAVERA

2 Abril 2008

Las palabras no dichas jamás van desatando una actividad semejante al silencio, el pensamiento nadie y esa tristeza siglo que reclama ser constante, provocan ruídos con la punta de la lengua y la ausencia sí es palabra.

Cuando a los 17 años busqué morir lo hacía convencida, no había ninguna dulce merienda ni risas entre amigas que me quitase la impresión de mi propio miedo a vivir. Golpear la vida, golpear la pena, recorrer el camino de salida antes de haber entrado.

Ni un solo paisaje del suelo era desconocido para mí, mis ojos estaban ahí, en las piedras, en el asfalto, en la hierba, en los zapatos y en las cloacas. Pesaban en mi boca las salivas acumuladas, las babas de los nervios. Los errores enquistados entre los dientes producían una especie de temblor y la nuca se quedaba fija, como si un tirante metálico no permitiera más movimiento de la cabeza que doblar la barbilla para volver los ojos al suelo. Ese era mi horizonte.

Me quedaba dormida por las noches sin esperanza. Te encojes como un feto y te agarras a las rodillas y ese es el mejor calor humano. Hasta que llegara el día podía soñar que vivía y que el cielo nocturno era bello, podía desaparecer borrando el recuerdo que rehuían los espejos, me mareaba volando por encima de los tejados, asomándome a los ojos de mis amigas, les iba a saludar y a despedirme con una incontrolable pena que me hacía llorar. Soñaba.


Cuando quise morirme yo tenía 17 años.



Desde entonces amo la vida, en cada guiño se me multiplican los latidos. Ahí, sedimentando capa sobre capa, la sangre ha restañado y está en su sitio, ya no hay atasco ni gelatina en las venas, ahora fluye. Recobré oído, ya no estoy sorda y con mi cuello sostengo la cabeza que es vestíbulo, que es bahía, que tiene por horizonte los ojos humanos del amigo.

No siento vergüenza por ser una superviviente, por haber estado tanto tiempo en tierras inhóspitas, con un espíritu que tenía tan poca alma. Cuando busqué cómo matar el miedo, yo sí arrojé la primera piedra y me acuerdo. No esperé a ser vieja para amar la vida. Doblé en mil dobleces mi discurso de pena y desplegué el de amor.

Hace quince días que Yolanda y Eduardo me han dicho que esperan mellizos para dentro de seis meses y, ese atardecer, me acordé de cuando tenía 17 años y quería morir. Habría sido una idiota, por nada del mundo me perdería esto.


Agradezco a Fenicia y a Kilifa el MEME y con el tag de "buenas noticias meme" he incluido este escrito. A su vez nomino a 4 cocteleros:

lacoctelera.com/tarecus

lacoctelera.com/magaterrenal

lacoctelera.com/eguzkilore

lacoctelera.com/oliveria77

Sobre meblas

Soy persona, mujer para más señas, 52 años vividos en la certeza de estar viva a pesar de mi nacimiento azaroso y mi adolescencia. Cristiana descubriendo, establecida en la duda inmisericorde, creyente en el ser humano y sus posibilidades, positiva por supervivencia y de vuelta de casi nada. Vivo lejos de la ciudad porque busco el silencio, la cordura de las montañas y el paisaje cambiante. Me adapto con facilidad a casi todo menos a la injusticia, la violencia y el menosprecio al otro. Dulcifico casi todo menos cuando tengo rabia. Padezco de amor por los seres humanos, la naturaleza, la belleza, incluso dentro de la fealdad. Nací en Jerez de la Frontera y de aquello me queda la pasión por la luz, las flores y el olor del azahar. Veraneé 40 años en Navarra y de aquello me queda el amor a la familia, a la cocina y a la naturaleza. LLevo 25 años casada, a gusto, he dado a la luz de la vida a dos hijos, no tengo dos hijos porque no son de mi propiedad, me entusiasman sus descubrimientos y cómo comienzan a poner el pie en su camino. No le tengo miedo a casi nada, sólo a no tener fuerzas cuando lleguen bien dadas y mi mayor aspiración es llegar a ser una "vieja loca" que disfrute de la vida y que no pierda la ilusión ni la fe. Casi no tengo pudor con mis sentimientos. Me gusta leer, el arte, pintar, escribir, la casa, el campo, los amigos, la mente humana, la jardinería, el otoño, los niños...