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La Coctelera

9 Febrero 2008

Toda la vida

9 feb 08


Por su misma naturaleza,hacer un retrato, implica abandonarse.

La ceguera ante una ventana abierta, cuando se procede de la oscuridad de la casa, es inevitable, como inevitable es abandonarse al descubrimiento de una mirada. Parecen conciliarse la simplicidad y lo complejo, la belleza y lo imperfecto.
En la vida japonesa a esto se le llama "Furyu" y "Bushido", esto es, darle verdadero sentido a la unión de los contrarios: en un extremo, lo exterior, lo vital y en el otro, el interior, lo profundo del ser, lo secreto.


Marina posee un entrecejo furibundo, seguramente contrae las cejas cuando afina en sus pensamientos la palabra, la idea, su noción del mundo. Seguramente se desgarra en las ausencias, cuando ahonda en la conciencia de su vida, cuando milita y se deja caer por la vertiente de la negación, en esos instantes, el juego de sombras que se produce en la frenteesel quequeda cuando se silencian las luces de los pensamientos. Es dueña de su entrecejo, triunfante en la existencia de su rostro se dice que no hay imperfección en ello, que no es un momento de distracción, que se contrae por oposición al mundo.
Los ojos tienen un espacio de dominio refinado, aunque la lógica establece que cejas y ojos mantengan el mismo diálogo tengo que dudarlo, en este caso. Han evolucionado más allá, alguna vez rieron a carcajadas y esa riqueza no la han perdido. Brotaron con el canto y la liturgia de la naturaleza en ebullición, casi nunca simples, nacieron profundos, con luz propia, templados y serenos.


Remotamente lo prosaico deja un simple boceto en la nariz, da sentido a la unión de los contrarios y traduce todas las realidades a lo común. Nada se resiste a este toque de nitidez, la poética que descubre la mirada va buscando acomodarse en una sencilla estera: crucemos las piernas, miremos un bello paisaje sentados en la arena, encendamos un fuego, deja que te toque la mano...


Y la boca reintegra, abre compuertas, reconquista. Es positiva y reveladora de lenguajes , propone tareas, rehabilita con originalidad y veo en ella la capacidad de lo insaciable. Si riego la semilla..., y creció una planta; si hago un ramo bonito, y formó una ofrenda; si decoro ese rincón con estas flores, y cambió una casa; si este hogar es el mío, y transformó el mundo...


El rostro de Marina es rotundo, mágico y fuerte a un tiempo. No veo nada sucedáneo en él. Se disgrega en las soledades y es un río por donde fluye lo vivo. Digno rostro de una diosa.

30 Enero 2008

La guerra,
la guerra es una pastora
que apacienta de muertos un rebaño,
y, en su redil de nubes
fermenta quesos de miembros mutilados,
bate nata de carne putrefacta
y ordeña leche, de sangre y de coágulos.

La guerra,
la guerra es una pastora
que, en sus perdidos ratos,
se instala en los escombros
se sienta en los osarios
y toca, en caramillo,
roto y desafinado,
el tétrico poema de los adolescentes
tendidos, sobre el suelo calcinado,
con los ojos abiertos,
con asombrado espanto,
y una rosa, rojiza y desgarrada,
abierta en su costado.
Las doncellas violadas
los niños machacados,
con música de bombas y hecatombes,
martirios y holocaustos,
patético gemir de moribundos,
aullar desesperado,
ulular de sirenas,
devastación de pueblos arrasados.

La guerra,
la guerra es una pastora
que, con una labor entre las manos,
pasa el tiempo, tejiendo y destejiendo,
por uno y otro cabo.
Desteje, por un lado, las familias
y sueños inocentes, y amistades,
y el honesto trabajo.
y, en vez de anudar, corta,
cortar,
siempre cortando,
los hilos de las vidas de los hombres,
su afán, y su presente cotidiano.
Y anuda,
anudar,
siempre anudando,
adios, rencillas, quejas,
dolores, amarguras y calvarios.

La guerra,
la guerra es una pastora
que hace surcos, a punta de cayado.
surcos sobre la tierra,
profundos, como heridas en los campos,
rajaduras de obuses y trincheras
para ocultar el miedo y el fracaso
lo mismo el vencedor que el que es vencido,
y enterrar su esperanza y su alegría
debajo de un mortero de cal viva,
como seres malditos y apestados.

La guerra,
la guerra es una pastora,
que guía a sus ovejas a pastizales altos,
a pastizales secos, yermos, áridos,
sembrados con semillas de rencor
que se abrirán en flores en sus pastos
flores de maldición y de blasfemia,
regadas por ríos encenagados,
aguas turbias, de angustia y amargura,
de ilusiones perdidas, y de sueños frustrados.
Las semillas del campo de la guerra
fructifican, más tarde o más temprano...
Allí quedan, ovejas y corderos,
rumiando envidias, luchas, rencillas,
rumiando,
siempre rumiando...

La guerra,
la guerra es una pastora
que marca sus rebaños
en el cuerpo o el alma,
muchas veces, en ambos.
El signo de la guerra
nada puede borrarlo.
Los corderos que logran escapar
quedan siempre marcados...

La guerra,
la guerra es una pastora
que no bebe en el hueco de sus manos
sino en cuenca de horrenda calavera
que le sirve de vaso...

La guerra,
la guerra,
la guerra es una pastora
apacentando muertos en sus prados...

(Concha Carmona Tapioles. Mi madre)

23 Enero 2008

LA CARCAJADA

23 ene 08

Quizás dé luz a lo que quiero decir si cuento que, desde el punto de vista más estricto, una persona que maneja simultáneamente dos nombres ha de ser original, ya lo es el hecho de ser conocida, dentro de un mismo ambiente, por Valle y Miren. Y, todavía no he dicho nada acerca de su carcajada.


Parece más joven de lo que seguramente es, cuando le propuse el retrato pensó en su pelo, casi asilvestrado, y quiso llevarlo de otra forma, pero era ese el momento y aceptó.


La velocidad de pensamiento no se limita al cerebro, algo crece hacia los ojos que pronuncia una mirada fugaz, rápida, un brillo apasionado; hay algo feroz en las cejas perfectamente recortadas, reflejan construcciones, recreaciones variadas: que si la fe, que si el mundo, que si la vida... No son cejas despreocupadas; en mi mundo simbólico, si pudiera asimilarlas a algo, diría que son dos plumas azules, levísimas y afines al humo, la espuma de una ola, el mecerse de una hierba larga y fresca. Se adaptan al más suave cambio, casi camaleónicas y, todavía, no he hablado de su carcajada.
La nariz también hace juego con las cejas, convoca sin moderación ninguna a la misma sintáxis, es imposible que se escape de la unidad y no tiene lenguaje propio, depende sin remedio de lo que dicen las cejas.
Aún no he podido comentar algo sobre su carcajada.
Según la mirada espectadora baja hacia la barbilla van saliendo voces, me gustaría recordar lo que escuché pero, las carcajadas, no me dejaron enterarme de nada.

5 Enero 2008

Queridos Magos: como podéis transformar el universo entero y, por una noche es posible que adivinéis la niña que queda en mí, me gustaría pediros que convirtiérais mis deseos en realidad, no son caprichos tontorrones, por favor, no los consideréis así.

Si un paquete tuviera en su interior LA PAZ, la del corazón y la otra, para que los hombres y mujeres puedan amarse sin sobresaltos, para que las medicinas lleguen a los hospitales y las cosechas sean recogidas a tiempo, os lo agradecería.

SHALOM
Shalom, saludo que significa PAZ.

ElTRABAJO también me parece que me haría muy feliz si me lo regalárais, así sería posible hacer proyectos, la gente renovaría sus ilusiones y se animarían a pensar con esperanza.

Manos elaborando croquetas.

En una cajita, bonita y preciosa me podríais dejar un poquito de ALEGRÍA, la veo muy necesaria, queridos Magos. Con alegría le otorgamos otro sentido a la vida, encajamos mejor los golpes y nos da una fuerza expresiva y positiva, fijáos qué bien estaría el mundo, cada persona, con su pizquita de alegría.

Entrada de mi casa en primavera.

Ya me queda poco que pediros, Magos de oriente. UNA BOLSA, necesito que nos déis, a cada ser humano, una bolsa donde expulsar nuestra basura, las culpas que echamos sobre los demás, las frustraciones tan improductivas, los resíduos de nuestro ego orgulloso, el daño que hacemos y que nos hacen y que nos hacemos, una bolsita, por favor.

Bolsa en el suelo de un tren de cercanías Madrid - Villalba.

Para terminar, y si no es mucho pedir, os suplico nos regaléis una LUZ, si, queridos Magos, vosotros podéis. Una luz para el desánimo, que haga visible el amor cuando las personas nos sintamos vagabundas, algo que alumbre en la duda, una llama que quite el frío, el inexplicable frío de la soledad, que, como un sortilegio nos proteja de la oscuridad del alma y nos anuncie el final del túnel.

Desde el interior de un zaguán en Aranjuez.

Estaré muy feliz con lo que decidáis traerme, me he arriesgado y os he pedido mucho, lo sé, pero como es una vez al año y no son cosas caras y, además, sabiendo de vuestros sagrados poderes y enorme generosidad, me he atrevido, perdonad si he abusado.

¡Ah, Magos del alma!, SALUD, que no nos falte esa chispita tan sutil de vida para poder sembrar LA PAZ, arrimar el hombro en EL TRABAJO, cambiar la tristeza en ALEGRÍA, tirar el escombro en UNA BOLSA y hacer visibles las maravillas del mundo con UNA LUZ que nos haga ver en la oscuridad.
Muchas gracias, queridos Magos y si creéis que no he sido buena, no me importa si sólo me encuentro con un saquito de carbón de azúcar, también LA DULZURA me haría merecedora de mejores regalos el año que viene. Buen viaje de vuelta a vuestro celestial y mágico reino, os quiere.

Mercedes

4 Enero 2008

LA FUENTE CEGADA

4 ene 08


Inesperadamente, la noche del 24 de Diciembre, caí presa de la cortesía. Las invisibles redes que tejen las palabras abrazaron mis ojos, enredaron mi espíritu y, como ocurre en los sueños, al igual que una vena fluyente de sangre me transformé en deseo. Incapaz a la negación me convertí en posible respuesta: comenzarás a dibujar un rostro que desconoces, te subordinarás a otros fines, inventarás una mirada inexplicable, darás vida a una metáfora.


Busqué entre lo secreto. Durante varios días anduve tropezando entre ambigüedades, confundía los ojos con fuentes de ternura, la nariz era una suerte de equívocos enigmáticos, la boca se fusionaba con lo erótico, sobre todo el labio inferior y la piel florecía igual que una conversación ilustrada.


Apenas unos días más y quise transgredir la fuente, por la misma razón que se abre un pozo: necesitaba un regreso, que lo invisible fuera haciéndose real, parar el rito de la búsqueda y transformar el deseo. La prisionera de sus ojos me conducía hacia sus rasgos.
Y ví una montaña.
Sin piedad, buscando el desenlace, el objeto ejerció su poder hasta donde pudo, aunque legítimo, comenzó a desfallecer y casi sin dialéctica fue presentando su discurso la conciencia y la fuente se tradujo en piedra. - Ciega la fuente, no ahogues lo interno con lo externo, no te abandones a lo sonoro, busca, busca... busca el silencio en los ojos de la mujer montaña-.

23 Diciembre 2007

CLARIDAD PODEROSA

23 dic 07

Ciertas voces se imponen desde el silencio, observando desde algo similar a una torre encastillada, con la lucidez propia de quien mira y calla, seguía trabajando. Sólo así he conseguido retratar a la profesora de Ciencias, sumergida en sí misma, calificando exámenes y reduciendo la energía al hilillo de luz que sale entre sus párpados, lo suficiente para analizar el río de letras y números, cual serpiente que encontrase su forma en el interior de sus ojos azules.


Me dijo, -"si quieres retratarme así..., trabajando..."-, y yo lo he preferido.

Corregir es un acto en el que se descarga conocimiento de siglos, en los muchos años que lleva impartiendo clase ha regalado el maná a tantos niños y niñas que ha llegado a formar una composición. Tan larga como un poema de varios libros, tan ancha como una melodía cantada sobre una barca en el mar, tan profunda como un sentimiento que se produjera fuera del tiempo.
Ella se instala desde la claridad que da el saber, con un carácter fuerte que se expresa en una fuerte voz, sobre una boca recia, de labios dibujados desde el interior con la forma cabal de lo que se realiza.

Tiene unos ojos grandes y devoradores, asoma en ellos la conciencia de quien no descansa, de quien no duerme. Salen por ellos los significados múltiples de las cosas, todas las pieles y capas de los enigmas, con un apetito visible sobre lo que hay detras de lo que dices; usando un lenguaje de miradas silenciosas dialoga con tus verdades y te las desmonta hasta demostrártelas, sin un discurso, o las revela burlescas con un par de palabras.
La nariz se interpone, se apodera sin llegar a dominar, igual que un elemento técnico, algo práctico y terreno, posee su propio territorio donde unir a los contrarios; es una nariz con ciertos rasgos norteños de utilidad, sacrificio y dureza.

Mientras le dibujo el rostro mirando hacia los papeles sólo hay silencio y trabajo. Por su expresión diría que lo sagrado está sobre esa mesa.

19 Diciembre 2007

Podéis ver a los tres reyes y a la dama que coge agua del río.

Mirando embelesado.

Baltasar arrobado.

Gaspar anonadado.

Y la dama con su peineta y la sombra dada en los párpados.

El patio de mi casa, que es particular... ha nevado sobre el arbolito, como la foto está hecha desde el interior se ven reflejos de las bolas en los cristales y hacen el efecto de nevada en activo, pero..., si se observa con cuidado, se puede ver un montoncito de nieve sobre cada bolita, bonito ¿eh?.
Haru, ya tienes un poco más debase para seleccionar la figurita, maga o dama, ¿ o una dama maga?.

16 Diciembre 2007

JUAN, AMIGO

16 dic 07

No tengo retrato que ofreceros, tengo sentimientos.

Juan lleva siendo mi amigo desde los 19 años, es el único amigo que conservo de entonces, los y las demás han sido alejados por bodas, destinos, intereses y por mí. Las amistades de la infancia no soportaron los cambios que sufrí y yo no soporté los suyos, nos fuimos diluyendo poco a poco, unos días sin hablarnos, unos meses, unos años...
Aprendí a volverme invulnerable al abandono, me endurecí con el desdén y me agarré a mis motivaciones internas, a mis raíces más profundas; siempre recurrí al hondo e insondable espíritu que me traza para apalancarme y resistir. Desde mi infancia y adolescencia desgraciadas viajaba hacia los futuribles felices donde me hacía acompañada de amigos, amor y complicidades. En aquellos momentos secos y duros me empeñé sin alardes en comenzar desde cero a ser persona y, mi primera amistad resistente fue Juan.
Juan estaba tan enfermo como yo, rozaba lo antisocial, lo misántropo y buscaba la soledad como lugar donde se recupera la vida para seguir viviendo. Era un hombre oscuro, le salía al rostro la sombra de su centro y ese núcleo era un punto negro como cabeza de alfiler de viuda. La frente poseía caminos, no eran surcos, ni arrugas, eran caminos hechos por el roce de los pensamientos que afloraban marcando la piel.
Juan era oscuro.
Pero en esa oscuridad yo me sentía yo, era posible la reconciliación con mi pena, el pozo de Juan me resultaba familiar y no necesitaba encender ninguna luz en su presencia, no requería voces, podíamos estar en silencio y a oscuras.
Cuando nos hablábamos yo me extrañaba de su tono de voz, decía lo que yo hubiese dicho pero sin mi voz. Podíamos caminar sin mirarnos, sin hablarnos.
El otro día, no es que pensase en él, casi cada día pienso en él, es que quise saber, lo busqué por internet y encontré la manera. Y es un "como decíamos ayer...", la aparente desconexión es fruto de la distancia y del paso del tiempo; no se si es Juan, parece que sí. Yo no podré contarle qué es de mi vida porque una vida no se puede contar, a un amigo no; Tampoco me podrá contar de la suya por el mismo motivo, no querré que me la cuente, parecería que hace mucho que no sabemos el uno del otro y no es cierto.
He conectado con Juan por correo y dice que me va reconociendo, ¿será posible que mi aliento llene las letras que escribo?. Esto no es un retrato, lo dije, sólo podría decirle un fragmento de un poema:
En la palma de mis manos
cual libro abierto, un cuento.
En las hojas que son surcos,
en los surcos, lo que siento.

Sobre meblas

Soy persona, mujer para más señas, 52 años vividos en la certeza de estar viva a pesar de mi nacimiento azaroso y mi adolescencia. Cristiana descubriendo, establecida en la duda inmisericorde, creyente en el ser humano y sus posibilidades, positiva por supervivencia y de vuelta de casi nada. Vivo lejos de la ciudad porque busco el silencio, la cordura de las montañas y el paisaje cambiante. Me adapto con facilidad a casi todo menos a la injusticia, la violencia y el menosprecio al otro. Dulcifico casi todo menos cuando tengo rabia. Padezco de amor por los seres humanos, la naturaleza, la belleza, incluso dentro de la fealdad. Nací en Jerez de la Frontera y de aquello me queda la pasión por la luz, las flores y el olor del azahar. Veraneé 40 años en Navarra y de aquello me queda el amor a la familia, a la cocina y a la naturaleza. LLevo 25 años casada, a gusto, he dado a la luz de la vida a dos hijos, no tengo dos hijos porque no son de mi propiedad, me entusiasman sus descubrimientos y cómo comienzan a poner el pie en su camino. No le tengo miedo a casi nada, sólo a no tener fuerzas cuando lleguen bien dadas y mi mayor aspiración es llegar a ser una "vieja loca" que disfrute de la vida y que no pierda la ilusión ni la fe. Casi no tengo pudor con mis sentimientos. Me gusta leer, el arte, pintar, escribir, la casa, el campo, los amigos, la mente humana, la jardinería, el otoño, los niños...